| Muchos de
los accidentes que sufren los latinos en sus lugares de trabajo podrían
evitarse mejorando el conocimiento que tienen sus patrones sobre su
cultura laboral, según aseguran los expertos en seguridad en el empleo.
Según datos del Centro
de Investigación de Políticas de la Universidad de California (UC), unos
16 trabajadores mueren diariamente en Estados Unidos a causa de un
accidente en el trabajo, y cerca de nueve mil sufren accidentes que
causan discapacidad.
Luciano Ugalde, de 33
años de edad, es uno de ellos. Ugalde estaba trabajando en un
supermercado como cargador de verduras cuando se lastimó la espalda.
Ugalde, quien había
estado realizando la misma labor durante más de 10 años, una tarde antes
de salir de su trabajo trató de levantar unas cajas de aproximadamente
25 libras de peso cuando su espalda ya no le respondió, cuenta su esposa,
María del Carmen Ugalde.
“Sintió como un golpe
en la espalda; después, como no pudo sostener el peso de las cajas, se
les resbalaron de las manos”, relata la mujer. Desde el día del
accidente Luciano camina con un bastón y ha tenido que recurrir a la
venta de dulces en la calle para poder sostener a su familia.
Héctor M. Escárcega,
presidente de Bilingual Solutions Internacional, una firma de
consultoría para empresas sobre la seguridad de los trabajadores,
sostiene que el caso de Luciano no es una situación aislada.
Escárcega explica que
actualmente hay muchos trabajadores latinos que sufren accidentes en el
trabajo que podrían ser evitados modificando las estrategias de
comunicación entre el empleador y el trabajador sobre el tema de
seguridad, si hubiese un mayor conocimiento de la cultura de empleado
por parte del patrón.
La mejor forma de
disminuir los accidentes en el trabajo es tratar de que el empleador
informe al trabajador sobre cómo se puede cuidar de una manera sencilla,
agrega Escárcega.
Por ejemplo, en los
casos en que el empleado no habla inglés y los jefes no dominan el
español, el empleador puede utilizar el lenguaje corporal, un suave tono
de voz y palabras muy sencillas para explicar los peligros y cómo los
pueden evitar.
“Es muy importante que
los empleados reciban información práctica y sencilla que puedan
entender para que tengan cuidado, ya que no están acostumbrados a
hacerlo”, agrega Escárcega, explicando que la mayoría de los latinos
trae consigo la cultura laboral de su país, y por lo regular no están
acostumbrados a usar productos de protección o a reportar accidentes en
el lugar de trabajo porque los asimilan como hechos sin importancia, que
a veces llevan a resultados muy lamentables, como la muerte.
El número de
accidentes mortales de los trabajadores latinos aumentó de 730 en 1999 a
815 en 2000, según el Centro de Investigación de Políticas de
California.
Por otra parte, hay
empresas que se aprovechan de los empleados y cuando se lastiman y éstos
no conocen sus derechos optan por no ofrecerles ningún tipo de
indemnización laboral, indica Escárcega.
Este es el caso de
Ugalde, quien terminó siendo despedido del trabajo, según señaló su
esposa.
Por su parte, Alex
Fortunati, propietario de Support Services of America Inc., una compañía
que ofrece servicios generales de limpieza comercial y mantenimiento de
edificios y jardines, indicó que los altos costos del seguro de
indemnización laboral y el constante fraude por parte de los empleados
afectan considerablemente a los empresarios.
Fortunati, quien
invierte 300 mil dólares al año en esta compensación, no está en contra
de esta prestación, sino del alto costo y de la práctica del fraude, ya
que hay muchos empleados que buscan la indemnización sin tener realmente
una lesión.
“Deberían investigar
más a fondo las lecciones y sólo darle este dinero al empleado
verdaderamente lesionado”, señaló Fortunati.
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